La libertad empieza con girar la llave.
En Bali, la carretera no es sólo una forma de llegar del punto A al punto B. Es un flujo. Es el viento transportando aromas de sal, incienso y plátanos fritos. Son las palmeras inclinadas sobre los bordes de la carretera y las sonrisas de los desconocidos que sientes...

La libertad empieza con girar la llave.
En Bali, la carretera no es sólo una forma de ir del punto A al punto B. Es un flujo. Es el viento transportando aromas de sal, incienso y plátanos fritos. Son palmeras inclinadas sobre los bordes de la carretera y sonrisas de desconocidos a los que te sientes obligado a saludar. Cuando vas en moto, te conviertes realmente en parte de la isla. He aquí cinco rutas que ponen claramente de relieve esta experiencia.
Sal justo antes de la puesta de sol en una Yamaha XMAX. La carretera que bordea los acantilados del sur parece diseñada para una conducción lenta acompañada de música. Haz una pausa en el templo de Uluwatu, no sólo por el templo en sí, sino simplemente para sentarte al borde de los acantilados. Desciende hasta la playa de Nyang Nyang: poca gente, cielos amplios y ocasionalmente delfines a la vista.
Empieza tu viaje al amanecer en una Kawasaki Versys. La luz de la mañana filtrándose a través de las palmeras hace que la isla parezca aún dormida. Detente donde tu corazón desee. Tómate un café en un warung local con vistas al monte Batur y tómate tu tiempo: esta mañana se trata de saborear el momento.
Al principio, el recorrido parece ordinario, pero después del templo de Taman Ayun, el paisaje se transforma. En la Suzuki V-Strom, te sentirás seguro y cómodo a medida que ascienda la carretera. Las palmeras dan paso a paisajes musgosos y el aire se vuelve más denso. El lago Bratan parece mágico: sus aguas místicas y tranquilas te invitan a hacer una pausa.
Haz esta ruta con la Yamaha NMAX, ágil y fácil de maniobrar. Atraviesa las auténticas calles de Denpasar y empápate de la vida local. Desayuna junto al agua en Sanur. Después, dirígete a Serangan: una isla abandonada con caminos accidentados, barcas de pesca, cangrejos en orillas arenosas... y la sensación de que estás protagonizando tu propia aventura.
Este es un viaje al atardecer. La Yamaha XSR ofrece una experiencia clásica y elegante por carretera, mientras que la Kawasaki KLX te permite explorar caminos de tierra junto a campos de arroz. Empieza en Kuta, dirígete a Tanah Lot, no por las multitudes, sino por los cielos del atardecer reflejados en el agua. Deja que tu regreso a Canggu sea lento, como una película entrañable que nunca quieres que termine.
A decir verdad, cada carretera de Bali es su propia ruta.
Elige tu moto y la dirección. El resto te encontrará.